La llegada de cachorros a casa es uno de los momentos más emocionantes y tiernos que podemos vivir junto a nuestra mascota. Pero antes de que esas pequeñas bolas de pelo llenen de alegría nuestro hogar, hay un viaje fascinante: la gestación.
Si te estás preguntando cuánto dura el embarazo de un perro, la respuesta corta y directa es que el periodo de gestación en perros suele durar unos dos meses, con una media de 63 días. Sin embargo, este número puede variar ligeramente, moviéndose en un rango que va desde los 58 hasta los 68 días. Esta variabilidad depende de factores como la raza, el tamaño de la camada y el momento exacto de la fecundación, que a veces es difícil de precisar.
En Petstoyland, no solo nos dedicamos a la cría responsable, sino que nuestra pasión es el bienestar animal en todas sus etapas. Acompañar a una futura mamá canina es una responsabilidad preciosa, y queremos compartir contigo nuestra experiencia para que vivas este periodo con la máxima tranquilidad y conocimiento. Por eso, hemos preparado esta guía completa donde desglosaremos todo lo que necesitas saber, desde los primeros síntomas hasta los preparativos para el parto, especialmente enfocado en razas mini y toy, que son nuestra especialidad en el criadero de perros de raza Petstoyland.
Cómo Saber Si Mi Perra está Embarazada
Detectar el embarazo en sus fases iniciales puede ser un desafío, ya que los signos más evidentes no aparecen hasta pasadas unas semanas. No obstante, si has planeado la monta o sospechas que ha podido ocurrir, hay una serie de cambios sutiles, tanto físicos como de comportamiento, que pueden darte una pista.
Cambios Físicos
- Aumento del Apetito: Aunque no es universal, muchas perras experimentan un incremento en sus ganas de comer a partir de la tercera o cuarta semana. Su cuerpo está empezando a demandar más energía para el desarrollo de los embriones.
- Pezones más Rosados y Grandes: Hacia la mitad de la gestación, aproximadamente en el día 30, es común observar que los pezones de la perra se vuelven más rosados, prominentes y la zona a su alrededor se inflama ligeramente. En perras primerizas, este signo suele ser bastante claro.
- Ligero Aumento de Peso y Abdomen: El abdomen no empezará a notarse de verdad hasta el segundo mes. Sin embargo, un ojo atento puede percibir un leve aumento de peso y una sutil redondez a partir de la cuarta o quinta semana.
- Secreción Vaginal: A mitad del embarazo (alrededor del primer mes), algunas perras pueden expulsar una pequeña cantidad de flujo mucoso y transparente por la vulva. Es algo normal y no debe ser motivo de alarma.
Cambios de Comportamiento
El tiempo de embarazo en perros también afecta a su conducta. Las hormonas están en plena ebullición y esto se traduce en cambios de humor y de rutina:
- Mayor Afecto o Aislamiento: Tu perra puede volverse de repente mucho más cariñosa y demandante de mimos, buscando constantemente tu compañía. O, por el contrario, puede que busque más soledad y tranquilidad, pasando más tiempo en su cama. Ambos comportamientos son normales.
- Disminución de la Actividad: Es muy habitual que la perra esté más cansada de lo normal. Es posible que duerma más horas y muestre menos interés por los juegos intensos o los paseos largos, especialmente a medida que avanza la gestación.
- Comportamiento de «Anidación»: Hacia el final del embarazo, el instinto maternal se dispara. Tu perra empezará a buscar un lugar seguro y tranquilo para el parto. Podrías verla rascando su cama, el suelo o juntando mantas para crear su «nido».
La única forma de confirmar el embarazo con total certeza es mediante una visita al veterinario. A partir del día 21-25, se puede realizar una ecografía para visualizar los embriones y confirmar la gestación. Más adelante, hacia el día 45, una radiografía puede determinar con mayor precisión el número de cachorros.

Las Etapas del Embarazo de una Perra Semana a Semana
Para entender realmente el tiempo de gestación de un perro, lo más fascinante es seguir el desarrollo de los futuros cachorros semana a semana. Es un proceso milagroso que dividiremos en tres grandes fases.
Primer Mes: Fecundación e Implantación (Semanas 1-4)
Esta primera etapa es silenciosa, casi invisible desde fuera, pero crucial para el desarrollo de las nuevas vidas.
- Semana 1 (Días 1-7): Tras la monta, los espermatozoides viajan para fecundar los óvulos. Una vez fecundados, los embriones inician su viaje desde las trompas de Falopio hacia el útero. En esta fase, tu perra no mostrará ningún síntoma.
- Semana 2 (Días 8-14): Los embriones continúan su desarrollo mientras descienden hacia los cuernos uterinos. Siguen siendo agrupaciones microscópicas de células.
- Semana 3 (Días 15-21): ¡Momento clave! Alrededor del día 17-22, los embriones, que ya miden unos pocos milímetros, se implantan en la pared del útero. A partir de aquí, comenzarán a recibir los nutrientes directamente de la madre. Puede que en estos días notes que tu perra tiene menos apetito o incluso alguna náusea matutina, similar a lo que ocurre en humanos.
- Semana 4 (Días 22-28): Los fetos empiezan a tomar forma. Se desarrollan la cabeza, el tronco, los ojos y la columna vertebral. Miden aproximadamente 1,5 centímetros, ¡el tamaño de una avellana! Es en este momento cuando un veterinario experimentado puede empezar a palpar el abdomen para detectar las vesículas amnióticas y realizar la primera ecografía fiable.
Si quieres un perrito pequeño, te lo explico todo para saber diferenciar entre un perro enano y otros que no lo son.
Segundo Mes: El Desarrollo de los Cachorros (Semanas 5-8)
Aquí es cuando el embarazo se hace evidente. El abdomen de la madre crece y los cachorros experimentan un desarrollo vertiginoso.
- Semana 5 (Días 29-35): ¡El desarrollo se acelera! Los fetos ya parecen pequeños perritos. Se forman los dedos, los bigotes y las garras. Su peso aumenta exponencialmente. El abdomen de la perra empieza a redondearse de forma más notoria y su apetito debería aumentar considerablemente. Es el momento ideal para empezar a cambiar su dieta a una más energética.
- Semana 6 (Días 36-42): La pigmentación de la piel y el pelo comienzan a definirse. Los cachorros ya tienen su sexo determinado. Dentro del útero, la actividad es frenética. El esqueleto empieza a mineralizarse. El aumento de peso de la madre es muy claro y sus mamas continúan creciendo.
- Semana 7 (Días 43-49): El esqueleto de los cachorros ya está completamente formado y calcificado. A partir del día 45, una radiografía no solo confirmaría cuántos cachorros vienen en camino, sino que también ayudaría al veterinario a comprobar el tamaño de sus cráneos en relación con la pelvis de la madre, algo especialmente útil para prevenir complicaciones en el parto en razas pequeñas. El pelo ya cubre todo su cuerpo.
- Semana 8 (Días 50-57): Los cachorros están prácticamente listos. En las últimas semanas, se dedican principalmente a ganar tamaño y fuerza. Si pones la mano con suavidad sobre el abdomen de la perra, es muy posible que puedas sentir sus movimientos. La madre, por su parte, empezará a mostrar de forma más intensa el comportamiento de anidación.
Tercer Mes: Preparación para el Parto (Semana 9)
La recta final. Todo se centra en los preparativos para el inminente nacimiento.
- Semana 9 (Días 58-68): Los cachorros ya están completamente desarrollados y se posicionan en el canal del parto. La madre estará más incómoda y pesada. Pasará mucho tiempo en su nido, lamiéndose y descansando. Unos días antes del parto, es posible que sus mamas comiencen a producir calostro, la primera leche. La duración del embarazo en perros llega a su fin, y ahora solo queda esperar las señales del parto.

Cuidados Esenciales para una Perra Embarazada
Durante la gestación de los perros, las necesidades de la futura madre cambian drásticamente. Proporcionarle los cuidados adecuados es vital para su salud y la de su camada.
Alimentación
La nutrición es, sin duda, uno de los pilares del embarazo.
- Primeras 4-5 semanas: Generalmente, no es necesario cambiar su alimentación. Puedes seguir con su pienso de alta calidad habitual.
- A partir de la 5ª semana: Aquí es donde debemos hacer el cambio. El cuerpo de la perra necesita más calorías, proteínas y minerales. La mejor opción es hacer una transición gradual a un pienso de alta gama para cachorros. Este tipo de alimento está formulado precisamente para el crecimiento, por lo que es perfecto para las necesidades de la madre gestante y, más tarde, para la lactancia.
- Últimas semanas: El útero ocupará tanto espacio en el abdomen que la capacidad de su estómago se reducirá. Es recomendable dividir su ración diaria en varias tomas más pequeñas (3-4 al día) para facilitar la digestión y asegurar que ingiere todos los nutrientes necesarios.

Ejercicio
Una perra embarazada no debe llevar una vida sedentaria. El ejercicio moderado es fundamental para mantener un buen tono muscular, lo que será de gran ayuda durante el parto.
- Paseos suaves y regulares: Evita los juegos bruscos, los saltos, las carreras intensas o el ejercicio extenuante. Opta por paseos tranquilos y controlados con correa.
- Escucha su cuerpo: Ella misma te marcará el ritmo. Si la ves cansada, es hora de volver a casa. Hacia el final del embarazo, los paseos serán más cortos y frecuentes. Es importante que no gane un exceso de peso, ya que la obesidad puede complicar el parto, especialmente en razas pequeñas donde el equilibrio es más delicado para adaptar sus rutinas.
Visitas al Veterinario
El acompañamiento de un veterinario de confianza es innegociable.
- Confirmación del embarazo: Como mencionamos, una ecografía a partir del día 21-25 es el primer paso.
- Seguimiento: El veterinario te pautará las visitas necesarias. Te dará consejos sobre desparasitación (hay productos específicos seguros para perras gestantes) y alimentación.
- Radiografía (opcional pero recomendada): Hacia el día 45-50, una radiografía es muy útil para saber el número exacto de cachorros. Esto te dará tranquilidad durante el parto, ya que sabrás cuándo ha terminado y si algún cachorro se ha quedado retenido.
| Prueba | ¿Desde cuándo? | ¿Para qué sirve? | Coste orientativo |
|---|---|---|---|
| 🩺 Ecografía | Desde día 25–30 | Confirmar si la perra está gestante y comprobar viabilidad de los embriones. | Entre 40 y 90 € por prueba |
| ✋ Palpación abdominal | Alrededor del día 28–30 | Detectar manualmente los “saquitos” fetales y estimar si hay gestación. | Normalmente incluida en la consulta (sin coste extra específico) |
| 🥽 Radiografía | Desde día 45 | Ver los huesos de los cachorros, estimar número de crías y planificar mejor el parto. | Entre 50 y 120 € por prueba |
Preparando el Parto
El instinto natural de una perra es buscar un lugar seguro, oscuro y tranquilo para dar a luz. Nuestra labor es facilitarle ese espacio perfecto.
A esto se le llama «paridera» o «nido». Puedes comprar una caja de parto o construirla tú mismo. Debe cumplir estas características:
- Espaciosa: La perra debe poder tumbarse estirada cómodamente, y debe haber espacio extra para los cachorros.
- Segura: Con bordes lo suficientemente altos para que los cachorros recién nacidos no puedan salirse, pero con una entrada rebajada para que la madre pueda entrar y salir sin dificultad.
- Cómoda y Limpia: Cúbrela con materiales absorbentes y fáciles de cambiar, como empapadores, periódicos y, encima, mantas limpias y cálidas.
- Ubicación Estratégica: Colócala en un rincón tranquilo de la casa, alejado de corrientes de aire y del ajetreo familiar. Es importante que se acostumbre a ella al menos dos semanas antes de la fecha prevista del parto. Anímala a dormir allí para que la sienta como su refugio. La preparación del espacio es tan importante como preparar la llegada de un Pomerania a casa, requiere atención al detalle para garantizar su confort.

Señales de que el Parto es Inminente
En las 24-48 horas previas al parto, la perra mostrará signos muy claros:
- Descenso de la Temperatura Corporal: Es el indicador más fiable. La temperatura rectal normal de un perro es de 38-39°C. Unas 12-24 horas antes del parto, su temperatura bajará a 37°C o incluso menos. Puedes tomarle la temperatura un par de veces al día durante la última semana para detectar esta caída.
- Inquietud y Nerviosismo: Estará muy inquieta, jadeará, temblará, escarbará en su nido y te mirará buscando consuelo.
- Pérdida de Apetito: Es muy común que rechace la comida en las horas previas.
- Lamido de la Vulva: Se lamerá la zona genital con frecuencia debido a las contracciones y la secreción.
El Embarazo en Perras Primerizas
En términos de días, no suele haber una gran diferencia entre una perra que se queda embarazada por primera vez y otra que ya ha tenido camadas.
Lo que sí cambia es la experiencia:
- La perra puede estar algo más insegura o nerviosa ante sensaciones nuevas.
- Tú también estarás más pendiente porque todo es nuevo.
- El veterinario puede recomendar un seguimiento un poco más estrecho, sobre todo en razas pequeñas o si la perra es muy joven o ya algo mayor.
Es importante que la perra haya alcanzado la madurez física y emocional antes de su primera camada. Muchos veterinarios recomiendan esperar al menos al segundo o tercer celo y evitar criar con perras demasiado pequeñas o con problemas de salud previos.
El Embarazo de un Perro Pequeño y Razas Toy
Una pregunta muy habitual en Petstoyland es cuánto dura el embarazo de un perro pequeño. Al criar razas mini y toy como Caniche Toy, Pomerania, Bichón Maltés, Chihuahua, Cocker Inglés, Shih Tzu, Yorkshire Terrier, Schnauzer Mini, Teckel, Teckel Kaninchen o Maltipoo, es normal que te preocupe si hay diferencias frente a razas grandes.
La duración del embarazo de un perro pequeño es prácticamente la misma que en razas medianas o grandes. Es decir, seguimos moviéndonos alrededor de los 63 días de media.
Lo que sí suele cambiar es:
- Tamaño de la camada: las razas toy y mini suelen tener camadas más pequeñas.
- Vigilancia del parto: al ser perras muy pequeñitas, hay que controlar más de cerca el final del tiempo de embarazo en perros, porque algunas pueden necesitar ayuda veterinaria o incluso cesárea.
- Seguimiento veterinario: en perros mini, las revisiones intermedias (ecografías, controles de peso, etc.) son especialmente recomendables.
En cuanto a costes, puedes contar con un presupuesto aproximado de entre 150 y 400 € para las revisiones básicas del embarazo (consultas, alguna ecografía y analíticas si el veterinario lo considera oportuno), dependiendo de tu zona y del número de visitas.

La Magia de una Nueva Vida
El periodo de gestacion en perros es una etapa de espera, cuidados y mucha ilusión. Saber que dura aproximadamente nueve semanas nos da el marco de tiempo para prepararnos física y emocionalmente para la llegada de los nuevos miembros de la familia.
Con esta información, puedes tomar decisiones más conscientes: desde preparar bien el entorno y el presupuesto si decides seguir adelante con la gestación, hasta plantearte si realmente quieres asumir todo lo que implica criar y buscar, en su lugar, un cachorro procedente de un entorno responsable, familiar y especializado en razas mini y toy.
En Petstoyland, vivimos este proceso con cada una de nuestras camadas, aplicando años de experiencia y un profundo amor por nuestros perros. Esperamos que esta guía completa te haya resuelto todas tus dudas y te sientas más seguro y preparado para acompañar a tu fiel amiga en esta increíble aventura de dar vida.
Disfruta del viaje, porque la recompensa es, sencillamente, maravillosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ) Sobre el Embarazo en Perros
El embarazo de una perra suele durar unos 63 días, lo que equivale aproximadamente a 2 meses, nunca 9 como en los humanos. Puede variar un poco según la perra y la fecha real de la ovulación, por eso se habla de un rango aproximado de entre 58 y 68 días de gestación.
Cuando la perra está a punto de parir suele volverse más inquieta, buscar rincones para “hacer nido”, puede dejar de comer, jadear más y rascar mantas o camas. También es típico que su temperatura corporal baje ligeramente unas horas antes del parto. Si ves contracciones regulares y esfuerzo sin que salgan cachorros, hay que llamar al veterinario.
Alrededor del primer mes de embarazo los cambios externos son muy discretos. Puede que notes algo más de sueño, un comportamiento más cariñoso o una leve sensibilidad en las mamas, pero la barriga apenas se aprecia. En esta fase, la forma fiable de confirmarlo suele ser una ecografía veterinaria.
El número de cachorros en una perra primeriza depende mucho de la raza, el tamaño, la genética y la salud de la madre. Una perra pequeña puede tener solo 1–3 cachorros, mientras que una mediana o grande puede llegar a 6–8 o más. En la primera camada a veces el número es algo menor que en camadas posteriores.
No hay una cifra fija de montas: algunas perras quedan preñadas con una sola monta en el momento adecuado, y otras necesitan dos o tres montas separadas por 24–48 horas durante los días fértiles. Lo importante no es tanto la cantidad, sino que la monta coincida con la ovulación, algo que el veterinario puede ayudar a estimar.
Una perra embarazada no debería hacer ejercicio muy intenso, saltar desde alturas, subir y bajar muchas escaleras a lo loco ni sufrir estrés continuo. También conviene evitar desparasitaciones o medicamentos por tu cuenta sin supervisión veterinaria. Lo ideal es mantener paseos tranquilos, un entorno calmado y cualquier tratamiento siempre pautado por el profesional.
Tras la monta no hay forma de saber en el momento si ha sido exitosa. Durante las semanas siguientes puedes notar algunos cambios de comportamiento y, más adelante, algo de aumento de abdomen y mamas, pero la confirmación real llega con una ecografía o una revisión veterinaria a partir de los 25–30 días de gestación.
Cuando una perra va a parir es importante ofrecerle un lugar tranquilo, limpio y cómodo donde se sienta segura, tener toallas limpias a mano y el teléfono del veterinario o una clínica de urgencias preparado. Lo normal es observar sin agobiarla, y acudir al profesional si ves contracciones fuertes sin progreso, mucho tiempo entre cachorros o signos de dolor extremo.
Si un perro grande embaraza a una perra pequeña, el riesgo de complicaciones aumenta, porque los cachorros pueden ser demasiado grandes para el canal de parto de la madre. En estos casos es imprescindible un control veterinario cercano y, con frecuencia, se recomienda programar una cesárea para evitar problemas graves durante el parto.
En las primeras horas tras el parto es mejor tocar a los cachorros lo mínimo imprescindible, y siempre con suavidad y manos limpias, para que la madre no se estrese. A partir de los primeros días, si la perra se muestra tranquila y confiada, se pueden manipular brevemente para revisarlos y empezar a acostumbrarlos al contacto humano, sin separarlos demasiado tiempo de la madre.
